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miércoles, 15 de julio de 2020

Cateriano: "El fujiaprismo es una realidad que en el actual Congreso ya no existe"


Pedro Cateriano: "El fujiaprismo es una realidad que en el actual Congreso ya no existe.  (...) En este Congreso hay más posibilidades de diálogo porque no existe esa conducta delictiva que el anterior Congreso disuelto sí efectuó"

Y agregó: "Yo no he sido el que ha decidido (los cambios en los ministerios), es el presidente el que tiene la atribución constitucional de designar... El objetivo central es luchar contra la pandemia del COVID-19 y confío en las capacidades profesionales de la ministra Pilar Mazzetti".



lunes, 6 de julio de 2020

Vizcarra al Congreso: "Por favor no nos tomen el pelo, los peruanos merecemos respeto"


El presidente Martín Vizcarra felicitó al Congreso de la República por debatir y aprobar en su última sesión plenaria el dictamen que proponía que sentenciados en primera instancia postulen a cargos de elección popular.

Según expresó el jefe de Estado, hasta antes de su mensaje a la nación que realizó en la víspera, el Legislativo “ni siquiera” había puesto en la agenda del Pleno el dictamen de la Comisión de Constitución que planteaba restricciones para postular, luego que cuatro bancadas no firmaran un acuerdo de la Junta de Portavoces.

“En mi mensaje a la nación mencioné que tenía que revertirse la decisión que el Congreso había tomado el viernes. En buena hora que el Parlamento reacciona y cita a un pleno en un domingo y corrige uno de los dos errores: pone en el debate los impedimentos para que los candidatos no puedan postular si tienen sentencias. Lo que no pudieron hacer en todos estos tres meses, lo hicieron en tres horas, desde que escucharon nuestro mensaje”, manifestó Vizcarra Cornejo, quien visita Tumbes, región a la que arribó para entregar ventiladores mecánicos en la lucha contra el nuevo coronavirus (COVID-19).

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Acto seguido, el mandatario se pronunció sobre la decisión de la representación nacional de eliminar la inmunidad parlamentaria, del presidente de la República y de otros altos funcionarios del Estado.

Al respecto, Martín Vizcarra mencionó que la bicameralidad hubiese servido en una situación como la actual para reflexionar sobre las modificaciones constitucionales del Congreso, ya que, según manifestó, se agregó un texto sustitutorio “sin ningún nivel de análisis ni debate”.

“En minutos, un tema tan importante como corregir un artículo de la Constitución, en un cuarto intermedio de 15 minutos, sin debate en comisión, en el Pleno ni esperar la opinión de expertos, sacan una aprobación de una inmunidad completamente distorsionada, donde incluyen al presidente de la República”, continuó.

Finalmente, el jefe de Estado enfatizó que tiene “ningún temor” a que le retiren la inmunidad presidencial.

miércoles, 1 de julio de 2020

Vizcarra: "La cuarentena no ha terminado"


El presidente Martín Vizcarra señaló este miércoles que "la cuarentena no ha terminado, ha cambiado de estrategia a una focalizada. Iniciamos también la fase 3 de reactivación económica, siempre con los cuidados adecuados para evitar un rebrote de esta pandemia".

Además, el jefe de Estado indicó que "un ventilador mecánico, que es tan útil y necesario, no puede estar en un almacén, tiene que estar en un hospital al servicio de los pacientes. Haremos el esfuerzo para distribuirlos, en máximo, una semana y media".


jueves, 25 de junio de 2020

Verónika Mendoza sobre ultimátum de Vizcarra a clínicas: "¡Puro show!"


Verónika Mendoza: "100 días de negociación, invocación al art. 70 de la Constitución, para que al final Vizcarra termine aceptando tarifa "social" de S/.55 mil así el paciente se quede 1 día o 20 (SIS calculó 34 mil), cuando pudo haber aplicado desde el 1er día art.82 de la LeyGralSalud. Puro show! Lo mínimo ahora es que se transparente estructura de costos de clínicas y se precise mecanismos de supervisión del intercambio prestacional para que no se convierta en una jugosa transferencia de recursos públicos al capital financiero en salud que ya recibió millones de Reactiva Perú".

Y agregó: "Eso sí, que la atención a los pacientes que lo necesitan empiece HOY mismo mientras se resuelven los temas administrativos y económicos. La vida primero".

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Cabe indicar que la Ministra de Economía y Finanzas, María Antonieta Alva, señaló en Twitter que "estoy convencida de que el diálogo es una potente herramienta para gestionar el cambio, y hoy no fue la excepción. Llegamos a un acuerdo con las clínicas, porque lo más importante, en medio de esta emergencia por la pandemia, es la búsqueda del bien común".


Gobierno: No habrá expropiación de clínicas


Ministra de Economía y Finanzas María Antonieta Alva: "Estoy convencida de que el diálogo es una potente herramienta para gestionar el cambio, y hoy no fue la excepción. Llegamos a un acuerdo con las clínicas, porque lo más importante, en medio de esta emergencia por la pandemia, es la búsqueda del bien común... Quiero agradecer el valioso apoyo de Max Hernández del Acuerdo Nacional, y del Arzobispo de Lima, Carlos Castillo, quienes participaron del diálogo para llegar a este acuerdo que busca el alivio de muchas familias. Sigamos trabajando por el Perú".

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Ministro de Salud Víctor Zamora Mesía: "La salud nos une. Esa ha sido y continuará siendo nuestra consigna durante esta lucha frontal contra el COVID_19. El acuerdo al que hemos arribado hoy con la asociación de clínicas particulares del Perú es una muestra de ello... Un aspecto muy importante a relevar fue la unidad de criterios planteado por MINSA y EsSalud. El apoyo de la Ministra de Economía y Finanzas María Antonieta Alva fue gravitante, al igual que las reflexiones y consejos del Arzobispo Carlos Castillo y del Dr Max Hernández".


miércoles, 24 de junio de 2020

Presidente del Congreso sobre expropiación de clínicas: "Garantizamos nuestro apoyo al Ejecutivo"


El presidente del Congreso, Manuel Merino, aseguró que su institución apoyará al Poder Ejecutivo para promover una ley con el objetivo de que las clínicas privadas reduzcan sus precios a los pacientes que contrajeron el nuevo coronavirus (COVID-19).

No obstante, recordó que el Parlamento ya mandó al Gobierno una ley promovida por la Comisión de Salud y aprobada por el pleno el último 21 de mayo la cual “establecía dictar medidas destinadas a garantizar los servicios públicos de salud en caso exista un riesgo de salud y la vida las poblaciones”.

“Manifestamos nuestra preocupación por algunas declaraciones dadas hoy por el presidente (Martín Vizcarra) y me quiero referir a este proyecto de ley que el Congreso aprobó, que fue presentado y decretado en la Comisión de Salud el 4 de mayo y fue aprobado el 21 de mayo y fue observado por el Ejecutivo y retornado el día 17 de junio”, manifestó este miércoles en una conferencia de prensa en el Parlamento.

Asimismo, Merino explicó que el proyecto de ley aprobado por el Legislativo permitía que durante el estado de emergencia, los equipos biomédicos de los centros de salud privados sean puestos a disposición del Ministerio de Salud (Minsa).

Del mismo modo, establecía “las acciones necesarias para cubrir los costos debidamente acreditados que se incurran por el mantenimiento de los presupuestos asignados por la emergencia sanitaria priorizados los lugares del país donde se detecten los mayores índices de riesgo y letalidad”.

En esa misma línea, lamentó que el Ejecutivo recoja, justamente, la Constitución Política para no aprobar dicha norma del Congreso basándose en el artículo 58 sobre la libre iniciativa privada, el artículo 59 donde sostiene la libertad de empresa, comercio e industria, el artículo 61 de la libre competencia y finalmente, el 62 que defiende la libre contratación.

“En ese contexto debo reafirma nuestra preocupación porque el artículo 70 de la Constitución Política habla justamente de justiprecio cuando el Estado decía hacer una expropiación en un momento de emergencia en un momento de emergencia o grave que atraviesa el país y eso significa que para el Ejecutivo pueda aplicarlo tiene que hacerlo a través de una ley en el Congreso de la República”, enfatizó el congresista.

A pesar de lo mencionado, Merino de Lama afirmó que el Congreso dará su apoyo al Ejecutivo en una nueva norma para que las clínicas privadas bajen sus costos a los pacientes con la COVID-19.

“En ese contexto reafirmamos nuestro compromiso con todos los peruanos y garantizamos nuestro apoyo al Ejecutivo, pero siempre respetando el derecho de todos los peruanos y respetando la Constitución Política. No podemos permitir de ninguna manera exceder de los derechos y de los poderes que tenemos porque creo que todos los peruanos merecemos un respeto”, aseveró.

Finalmente, agregó que esta decisión de la Mesa Directiva y de los 130 congresista se da por la consecuencia ampliar la legislatura hasta el próximo 5 de julio, luego de que se concluya este viernes 26 de junio.

“Para que las acciones que podamos hacer desde el Congreso de la República estén en el marco de seguir salvando vidas y ese desborde que tenemos de esa pandemia le ha costado la vida de miles de peruanos y le ha costado el trabajo a más de 4.000 peruanos y la zozobra y preocupación a ciudadanos de a pie que hoy en día están en las calles”, agregó.

Reacciones al ultimátum de 48 horas del Presidente Vizcarra a las clínicas


Indira Huilca: "El Pdte Vizcarra invoca el artículo 70 del Régimen Económico de la Constitución de 93 en el marco de la negociación con las clínicas. Mejor tarde que nunca si eso sirve para frenar tantos abusos. 48 horas para comprobar quiénes defendían la Constitución y quiénes sus negociazos".

Marisa Glave: "Si en 48 horas no hay acuerdo con las clínicas para tarifa social, el Presidente anuncia que aplicará el artículo 70 de la constitución, que permite suprimir derechos de propiedad... (Hoy es 24 de junio, día del campesino, día de la reforma agraria)"

Daniel Urresti: "Clínicas buitre con las horas contadas! Gobierno les da plazo de 48 horas para que acuerden rebaja de precios. De lo contrario les aplicará el Art. 70 de la Constitución".

Jorge Muñoz: "Siempre pondré por delante los intereses, derechos y la vida de los ciudadanos. Siempre defenderé el acceso a los servicios con equidad. Lo que no puedo avalar es que se intente romper el marco jurídico... Señor Presidente Martín Vizcarra todo mi apoyo en la negociación de tarifas justas en las UCI de las clínicas privadas; pero mi profunda preocupación por una posible afectación a la propiedad".

En 48 horas Vizcarra expropiará clínicas si no hay acuerdo para atención de pacientes COVID-19


El presidente Martín Vizcarra anunció en el día 101 de aislamiento social obligatorio que le dio un plazo de 48 horas al Ministerio de Salud para llegar a un acuerdo con las clínicas privadas para la atención de pacientes con coronavirus en el Perú a “precio razonable”.

De no llegar a un consenso en las próximas reuniones, el mandatario indicó que hará ejercicio del artículo 70 de la Constitución Política del Perú mediante el cual puede privar de la propiedad a estos centros de salud por “necesidad pública”.

 “Los pacientes pueden atenderse en centros de salud pública, pero a veces estas no se dan abasto y tienen que atenderse en clínicas privadas, pero creemos que a un precio justo”, indicó el jefe de Estado.

Acerca de este tema, Vizcarra dio un ultimátum en cuanto a la llegada a un consenso entre el Ministerio de Salud y representantes de las clínicas privadas del país.

“(...) personalmente le he pedido al ministro de Salud que ponga todo su esfuerzo para llegar a un acuerdo satisfactorio. (...), pero no podemos esperar indefinidamente. Vamos a esperar 48 horas para que lleguen a un acuerdo y esperemos que así sea. De no ser el caso, pensando en la salud, en la vida, haremos uso del artículo 70 de la Constitución”, sostuvo en Palacio de Gobierno.

Así, el presidente argumentó que está de acuerdo con que la propiedad es inviolable, pero que la “necesidad pública” puede hacer posible el escenario que describe.

¿Qué dice el artículo 70 de la Constitución?

Para el uso de la propiedad privada de parte de la administración pública, esta tiene que invocar el artículo 70 de la Constitución Política del Perú, la cual señala lo siguiente:

“El derecho de propiedad es inviolable. El Estado lo garantiza. Se ejerce en armonía con el bien común y dentro de los límites de ley. A nadie puede privarse de su propiedad sino, exclusivamente, por causa de seguridad nacional o necesidad pública, declarada por ley, y previo pago en efectivo de indemnización justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio. Hay acción ante el Poder Judicial para contestar el valor de la propiedad que el Estado haya señalado en el procedimiento expropiatorio”

Asimismo, en la normativa nacional también se encuentra la Ley N°26842, Ley General de la Salud, la cual en su artículo 82 encuentra relación con lo mencionado anteriormente.

“En la lucha contra las epidemias, la Autoridad de Salud queda facultada para disponer la utilización de todos los recursos médico-asistenciales de los sectores público y privado existentes en las zonas afectadas y en las colindantes”.

Rusia celebra 75 años de "la hazaña histórica" contra la Alemania nazi


El presidente ruso, Vladímir Putin, llamó este miércoles a crear un sistema de seguridad mundial para hacer frente a las nuevas amenazas, al presidir en la plaza Roja la parada militar dedicada al 75 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

"Estamos abiertos al diálogo y a la cooperación en los asuntos más actuales de la agenda internacional. Entre ellos, la creación de un sistema de seguridad fiable y común", aseguró Putin al dirigirse a los líderes extranjeros y veteranos invitados al desfile, en el que participan más de 14.000 soldados rusos y de otros países.


Putin, quien tuvo que aplazar el 9 de mayo la tradicional parada de la victoria debido a la pandemia del coronavirus, subrayó que dicho sistema de seguridad es lo que necesita "un mundo complejo y que está cambiando a una gran celeridad".  "Solo juntos podremos defenderlo (el mundo) de las nuevas y peligrosas amenazas", proclamó.

El jefe del Kremlin, que pidió un minuto de silencio en memoria de los caídos en la contienda conocida en Rusia como Gran Guerra Patria, subrayó que el Ejército Rojo fue el que hizo una mayor contribución a la derrota de las tropas hitlerianas.

"Debemos recordar que el pueblo soviético asumió la mayor carga en la lucha contra el nazismo (...) En eso radica la principal, sincera y nada turbia verdad sobre la guerra", dijo Putin, quien recordó que Hitler envió en 1941 a la URSS más del 80 % de sus fuerzas militares y las de sus satélites.

Además de expulsar al invasor, recalcó, el Ejército Rojo liberó Europa, puso fin al Holocausto y salvó al pueblo alemán de la ideología asesina del nazismo, logros que costaron a los soviéticos un "precio incalculable", ya que en territorio extranjero cayeron cientos de miles de soldados. "Es imposible imaginar qué hubiera ocurrido con el mundo si no hubiera salido en su defensa el Ejército Rojo", afirmó.

Recordó que la primera parada de la victoria tuvo lugar, precisamente, el 24 de junio de 1945, acto que pasó a la historia como el triunfo del "bien sobre el mal, la paz sobre la guerra y la vida sobre la muerte".


Con la excepción del presidente serbio Aleksandar Vucic, sólo asisten al desfile los dirigentes del espacio postsoviético, entre ellos los presidentes de Kazajistán, Uzbekistán y Bielorrusia. Putin había invitado a la parada del 9 de mayo a los principales líderes mundiales, incluido los de los países derrotados, Alemania y Japón, pero la pandemia de la COVID-19 frustró sus planes.


jueves, 18 de junio de 2020

Chile endurece las penas por violar cuarentena y Perú reabre Centros Comerciales


El Congreso chileno ha aprobado este miércoles una norma para endurecer las sanciones a los que infrinjan las medidas sanitarias impuestas por las autoridades durante el estado de catástrofe, que esta semana se prolongó por otros 90 días debido a la gravedad de la pandemia. 

Con 3.615 fallecidos y 20.628 contagios confirmados, las autoridades enfrentan una inmensa dificultad para lograr que los ciudadanos respeten medidas como las cuarentenas y toques de queda. Los parlamentarios determinaron entonces que si una persona que sabe que está infectada no respeta el aislamiento se arriesga a cinco años de cárcel y multas de hasta 15.000 dólares. Lo mismo para quienes realicen eventos, fiestas o actividades similares.

Con una modificación al Código Penal, en tanto, el Parlamento chileno aprobó aumentar el castigo hasta con tres años de cárcel de presidio efectivo para quienes no cumplan con las restricciones. Las multas van entre los 600 y los 12.500 dólares. Hasta ahora, la pena máxima era de 61 días y la multa máxima de unos 1.250 dólares. El endurecimiento de la ley apunta, además, a los empleadores que obliguen a sus subordinados a quebrar la cuarentena o un aislamiento sanitario obligatorio. Pueden ser sancionados con hasta tres años de prisión y una multa de unos 12.500 dólares por cada trabajador obligado.

Fueron parlamentarios del oficialismo de derecha los que presentaron la iniciativa, pero fue aprobada en la Cámara de Diputados esta tarde por 80 votos a favor, 64 en contra y cuatro abstenciones, con votos de la oposición y de independientes. Las nuevas normas son respaldadas por el Gobierno de Sebastián Piñera: “No puede haber contemplación con quienes están poniendo en riesgo la vida de nuestros compatriotas”, señaló el ministro de Defensa, Alberto Espina, esta mañana durante una rueda de prensa. Por la tarde, sin embargo, desde el Partido Socialista anunciaron que se recurriría al Tribunal Constitucional para evitar que se endurezcan las sanciones.

Los ciudadanos en régimen de confinamiento solo podrán pedir dos permisos semanales para realizar trámites excepcionales y no cinco como hasta la actualidad. La fiscalización aumentará para “las empresas que abusan de estos permisos”, explicó la subsecretaria de prevención del delito del Gobierno, Katherine Martorell, que llamó a las compañías que prestan servicios esenciales a realizar un esfuerzo mayor en disminuir la cantidad de personas que tienen trabajando.

En algunas zonas de Santiago, que se encuentra en cuarentena total desde el pasado 15 de marzo, las calles siguen llenas a diferentes horas y con altos niveles de desplazamiento. La máxima reducción de movilidad fue de un 48% al 22 de mayo, de acuerdo al informe de este miércoles de Espacio Público, pero “en lugar de bajar, están subiendo”. Para resguardar el cumplimiento de las nuevas normas se ha desplegado un amplio contingente militar y policial. Existen 70.020 efectivos en las calles, que han realizado 17,4 millones de fiscalizaciones a personas y a 6,5 millones de vehículos, según informó el ministerio de Defensa este miércoles.

Con altos niveles de trabajadores informales y por cuenta propia, el Gobierno ha implementado dos planes por unos 17.105 millones de dólares, equivalentes al 6,9% del PIB, para ayudar a que las familias vulnerables se queden en sus casas. El fin de semana, además, el Ejecutivo y buena parte de la oposición acordaron un plan económico por hasta 12.000 millones de dólares de recursos frescos para la protección social y la reactivación. Es una iniciativa inédita en Latinoamérica que Chile puede permitirse dada su política de responsabilidad fiscal que han respetado gobiernos de diferentes tendencias desde hace tres décadas. Uno de sus elementos fundamentales, el Ingreso Nacional de Emergencia (IFE), fue aprobado esta tarde en la Cámara de Diputados. Llegaría a casi 2,2 millones de hogares, es decir, unos 5,6 millones de personas.

Perú reabre Centros comerciales

El Consejo de Ministros aprobó este miércoles el decreto supremo que autoriza la atención presencial en los conglomerados y centros comerciales, anunció la ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres.

“Hoy aprobamos que los conglomerados puedan abrir sus puertas al público, como lo anunció el lunes el presidente”, indicó la titular del MTPE, en diálogo con Latina.


El presidente Martín Vizcarra adelantó el lunes, durante conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, que se permitiría el funcionamiento de los malls, al igual que los conglomerados.

Durante estos días, el gremio de centros comerciales aseguró que han trabajado en implementar los protocolos sanitarios necesarios para evitar un posible brote de COVID-19. La característica más resaltante es el aforo reducido al 50% de estos recintos.

“Apelamos a la responsabilidad de los empresarios que están adoptando estas medidas, que los usuarios puedan respetar las medidas de cuidado, y que tengamos una mirada y una actitud responsable con relación al comercio y cuidado de la salud”, apuntó Cáceres.

martes, 16 de junio de 2020

Gobierno: "Unimos esfuerzos en la lucha contra el COVID19"


El presidente Martín Vizcarra recibió este martes 90 ventiladores mecánicos por parte de CONFIEP para la atención de pacientes covid-19.

El presidente Martín Vizcarra, junto a ministros de Estado, reciben la donación de 90 ventiladores mecánicos por parte de la CONFIEP para la atención de pacientes en estado vulnerable.

Cabe señalar que en una reunión con representantes de la CONFIEP, el presidente Martín Vizcarra pidió unir esfuerzos entre los sectores público y privado para impulsar el programa #ArrancaPerú, la reactivación y la generación de puestos de trabajo en beneficio de la población.

martes, 10 de octubre de 2017

Andrés Avelino Cáceres murió el 10 de octubre de 1923


Andrés Avelino Cáceres Dorregaray. Militar y político peruano, héroe de la Campaña de La Breña contra la ocupación chilena de Perú durante la Guerra del Pacífico (1879-1883) y dos veces presidente de la República peruana (1886-1890 y 1894-1895) durante el Segundo Militarismo. Ingresó muy joven en el ejército y tomó parte en varios de los enfrentamientos civiles de la época al servicio de Ramón Castilla. Ascendido a capitán, acudió a la frontera cuando estalló la guerra con el Ecuador. Durante el gobierno del general Pezet fue desterrado a Chile por su oposición al presidente; cuando le fue permitido regresar al país, apoyó el golpe de Estado de Mariano Ignacio Prado y participó en el Combate del Callao o del 2 de mayo de 1866, en el que Perú derrotó a la flota española.

Al estallar la Guerra del Pacífico, Andrés Avelino Cáceres se encontraba en el Cuzco, y participó en los principales episodios del conflicto. En 1881 tuvo una actitud sobresaliente en la defensa de la capital de Perú, Lima, que terminó cayendo en manos de los chilenos. Herido, se refugió en el hospital jesuita y consiguió fugarse a la sierra central, desde donde comandó una heroica resistencia frente al ejército chileno, conocida como Campaña de La Breña, con el apoyo de los campesinos de la zona. Fue entonces cuando los chilenos empezaron a llamar El Brujo de los Andes a Andrés Avelino Cáceres por sus cualidades de estratega, que lo hacían parecer omnipresente. Después de una muy valerosa actuación, fue derrotado en Huamachuco en 1883.



Obligado el Perú a firmar el tratado de Ancón con Chile, Cáceres se opuso y se sublevó contra Miguel Iglesias. En 1886 fue elegido presidente; gobernó hasta 1890 y fue reelegido en 1894. Pero una coalición encabezada por Nicolás de Piérola lo obligó a entregar el mando. De 1905 a 1914 desempeñó cargos diplomáticos en Europa. En 1919, en reconocimiento a su brillante actuación en la Campaña de La Breña, fue honrado con el grado de Mariscal del Perú.

Biografía

Andrés Avelino Cáceres estudiaba en un colegio de su tierra natal cuando en mayo de 1854 lo visitó Ramón Castilla, caudillo que se había sublevado contra el gobierno de José Rufino Echenique, liderando a la facción liberal. El joven Cáceres se vio atraído por la figura del caudillo tarapaqueño y por los principios liberales, por lo que dejó de estudiar para convertirse en cadete del batallón Ayacucho, que estaba formando el general Fermín del Castillo.

Bajo sus órdenes, Andrés Avelino Cáceres libró en Lima la batalla de La Palma, en la fue derrotado. Por su participación fue ascendido a subteniente y muy pronto a teniente graduado y efectivo. Intervino nuevamente apoyando la causa de Castilla contra la revolución de Manuel Ignacio de Vivanco en Arequipa. Combatió en Yumina y Bellavista, y participó en el asalto de Arequipa, por lo cual fue ascendido a capitán. En la toma de la ciudad recibió una herida bajo el ojo izquierdo que, felizmente, no le comprometió la vista.

Cuando se dio el conflicto con el Ecuador entre 1859 y 1860, Cáceres, que estaba aún convaleciente por las heridas recibidas en su última campaña, acudió a la defensa de la frontera. Luego fue enviado por el presidente Castilla a Francia, como adjunto militar a la Legación peruana en París, para curarse viejas y nuevas heridas, volviendo al país en 1862. Se integró entonces al batallón Pichincha en Huancayo.

Al producirse los acontecimientos que llevaron a la guerra con España, Cáceres se opuso firmemente a la actitud, que consideraba pasiva, del gobierno de Juan Antonio Pezet frente a la ocupación de las Islas Chincha por la Expedición Científica Española. Por su dura crítica al gobierno fue apresado y desterrado con otros oficiales, que lograron huir a Mollendo. Los prófugos se unieron a la llamada Revolución restauradora del honor nacional, que Mariano Ignacio Prado lideraba contra Juan Antonio Pezet y el claudicante Tratado Vivanco-Pareja, que aceptaba las condiciones de la Armada española. Cáceres apoyó el golpe de Estado de Prado, participando en la ocupación de Lima. Con Prado en el poder, fue ascendido e intervino en el llamado Combate del Callao o del 2 de mayo de 1866, donde fue vencida la Armada española, que se retiró a la Isla San Lorenzo, para luego abandonar el Perú.



Después de estos hechos, Andrés Avelino Cáceres solicitó su retiro y entre 1868 y 1872 se dedicó a la agricultura en la tierra que lo vio nacer. En 1872 se opuso al intento de golpe de Estado de los hermanos Gutiérrez contra el que se convertiría en el primer presidente civil, Manuel Pardo Lavalle. El líder del Partido Civil le otorgó la jefatura del batallón Zepita, que Cáceres aceptó gustoso. Tuvo que apagar un conato de rebelión que surgió en sus filas y marchó a Tarma y Chanchamayo para completar la formación de sus hombres. Participó contra la rebelión de Nicolás de Piérola en Moquegua, batiéndolo en el Alto de los Ángeles; tras esta acción fue promovido a coronel graduado. Fue elegido Prefecto del Cuzco en 1877, sin abandonar sus obligaciones militares al frente del batallón Zepita.

La Guerra del Pacífico

Desempeñando este cargo se inició la Guerra del Pacífico (1879-1883), que enfrentó a Perú y Bolivia contra Chile por el control de la región situada al norte del desierto de Atacama, muy rica en salitre. Andrés Avelino Cáceres tuvo que dirigirse al sur en la II División, peleando en la Campaña de Tarapacá, las batallas de San Francisco (19/11/1879) y Tarapacá (27/11/1789). En esta última fue donde Andrés Avelino Cáceres tuvo una destacada actuación cuando logró tomar los cerros, haciendo retroceder a las tropas chilenas, que se vieron obligadas a abandonar sus cañones Krup. Si bien Tarapacá fue defendida gracias a la destreza de Cáceres, fue una victoria provisional, ya que el ejército peruano debió retroceder, dejando el territorio salitrero al enemigo.

Andrés Avelino Cáceres colaboró en la reorganización del Ejército del Sur para su concentración en Tacna junto con las tropas bolivianas al mando del nuevo presidente de Bolivia, Narciso Campero, que sucedía a Hilarión Daza, depuesto a finales de 1879. En Perú también se había dado una crisis política: el nuevo presidente era Nicolás de Piérola, que había derrocado por esas mismas fechas a Mariano Ignacio Prado. En ese contexto se dio la Campaña de Tacna, en la que intervino Cáceres, demostrando gran valor en el Alto de la Alianza (26/5/1880). Luego, el caudillo se dirigió a la capital, a la que arribó en agosto de 1880. Fue nombrado Comandante General de la V División del Ejército del Centro y partió a Huaral para concluir el entrenamiento del ejército de reserva.

Como coronel efectivo participó en la Campaña de Lima, la cual fue organizada personalmente por Nicolás de Piérola; poco dotado como estratega, Piérola ordenó formar dos líneas defensivas demasiado extensas: la de San Juan, compuesta por trincheras y que iba desde el Morro Solar hasta Monterrico chico, y la de Miraflores, que era la línea de reductos, que iba desde Armendáriz hasta camino a Chosica. Las tropas chilenas, al mando de Manuel Baquedano, desembarcaron en Pisco y Curayacu, tres millas al norte de Chilca, llegando a Lima por el Morro Solar, que estaba siendo defendido por Miguel Iglesias, el cual se vio obligado a retroceder ante la presión de las fuerzas chilenas. Cáceres participó en la fracasada batalla, teniendo que retirarse a Chorrillos con lo que le restaba de sus hombres en orden, luego de haber sufrido fuertes pérdidas.

Después de la derrota de San Juan, el 13 de enero de 1881, las tropas chilenas incendiaron Chorrillos y Barranco. Aprovechando la borrachera, Cáceres quería algunos soldados para atacar por sorpresa a los chilenos, pero Piérola se negó. El 15 de enero el ejército chileno rompía la línea de Miraflores, donde Cáceres luchó denodadamente, sufriendo la perforación de su fémur derecho. Acudió a un puesto ambulatorio en San Carlos, y fue escondido por los jesuitas en la celda del padre superior del Convento de San Pedro; dos días después la capital del Perú quedaba en manos de los chilenos. Estaba todavía en convalecencia cuando, el 15 de abril de 1881, huyó de Lima, temiendo ser hallado en las pesquisas que hacían las tropas chilenas. Marchó a Jauja y fue nombrado jefe político y militar de los departamentos del Centro.



La ocupación chilena

Con la caída de Lima el 17 de enero de 1881 se iniciaba la ocupación chilena (1881-1883), que obligó al gobierno peruano a refugiarse en las tierras altas. Cáceres organizó sus montoneras en el Valle del Mantaro, en la Sierra Central, y estableció su cuartel general en Matucana. Fue ascendido a general en agosto de 1881. Luego reubicó su cuartel en Chosica, pero no por mucho tiempo. Le fue ofrecida la presidencia en 1881, que no aceptó para no crear más divisiones. Las principales batallas de la Campaña de la Breña se dieron en Pucará el 2 de febrero de 1882; nuevamente en Pucará, Marcavalle y Concepción el 9 de julio de 1882; y en Huamachuco el 10 de julio de 1883.

Esta última fue la única derrota considerable que sufrió el líder, pues los demás encuentros fueron victorias de Cáceres, que hasta hoy se recuerdan y rememoran a través del folklore popular de la región. Por sus destrezas en la lucha, Cáceres se ganó el apelativo de El Brujo de los Andes. La exitosa Campaña de la Breña duró hasta que el caudillo del Norte, Miguel Iglesias, dio el Grito de Montán desde su hacienda en Cajamarca para poner fin a la guerra. Una asamblea nombró a Miguel Iglesias Presidente Regenerador del Perú y lo facultó para negociar un tratado con Chile. Ello llevó a la firma del Tratado de Ancón de 1883, al que Cáceres se opuso.

En la presidencia

Finalizada la contienda y como consecuencia de ella, comenzó en Perú la época del Segundo Militarismo (1884-1895), en la que los más importantes jefes militares de la guerra contra Chile dominaron el panorama político. Andres Avelino Cáceres se sublevó contra Iglesias, que tuvo que dejar el poder y convocar elecciones, saliendo elegido el héroe de la Breña. En su primer gobierno (1886-1890), Cáceres formó el Partido Constitucional.

En ese contexto de crisis a todos los niveles, Manuel González Prada pronunció un famoso discurso en el Teatro Politeama en 1888, en el que expresó una crítica feroz al pasado republicano y a sus líderes, entre ellos Cáceres, y reveló su profundo espíritu antichileno. Este discurso se dio en el marco de un evento realizado para recaudar fondos para la recuperación de Tacna y Arica, provincias que se hallaban en poder de Chile desde el final de la guerra. También en este período se desarrollaría el indigenismo, que buscaba superar la discriminación de que habían sido objeto los indígenas. Entre sus exponentes destacó Clorinda Matto de Turner. Fue una etapa importante a nivel cultural, que se vio enriquecida con una reflexión meditada.

Con el objetivo de cancelar la deuda externa debida a la crisis fiscal y a la ruina del crédito exterior provocada por la guerra, Andrés Avelino Cáceres firmó el discutido Contrato Grace en 1889. En virtud de este convenio, acordado entre el Estado peruano y Miguel Grace, representante de los tenedores de bonos de la deuda externa peruana, los bonistas ingleses cancelarían totalmente la deuda, que ascendía a 51 millones de libras esterlinas. A cambio, el estado peruano entregaría los ferrocarriles por 66 años y tres millones de toneladas de guano, y se comprometía a pagar 33 anualidades de 80.000 libras cada una.


Los tenedores de bonos constituyeron en Londres una compañía para la administración de los ferrocarriles: la Peruvian Corporation. Además, los bonistas debían concluir los tramos ferroviarios de Chicla-La Oroya (ferrocarril central) y Juliaca-Santa Rosa (ferrocarril del sur), y se comprometían a construir 70 kilómetros más de cualquier otro ferrocarril. Asimismo, se les concedió la libre navegación por el Lago Titicaca y el libre uso de algunos muelles del país. En esta época se inició la explotación del caucho y la agroexportación. Surgió el Banco Italiano, que al inicio atendía a residentes italianos y que en poco tiempo fue creciendo y empezó a atender también al público nacional.

Después de su período presidencial, Cáceres fue nombrado Ministro Plenipotenciario del Perú en Inglaterra y Francia. Le sucedió en la presidencia el coronel Remigio Morales Bermúdez, quien murió sin haber concluido su período de gobierno (1890-1894). Su segundo vicepresidente, Justiniano Borgoño, completó su período apoyado por el ejército.

La reelección y la guerra civil

Finalmente, se convocaron elecciones y resultó victorioso Cáceres, iniciándose así su segundo mandato presidencial (1894-1895), mucho más breve que el anterior. Frente a la reelección del héroe de la Breña se levantó una fuerte oposición, liderada por Nicolás de Piérola, fundador del Partido Demócrata, que se había unido a la Unión Cívica de los civilistas, formando la Coalición Nacional. La guerra civil que estalló en 1895 se debió, entre otros factores, a la oposición a la permanencia de los militares en el poder y a la reelección de Cáceres, cuya gestión había recibido duras críticas, sobre todo en lo referente a la firma del Contrato Grace.

En las provincias surgieron las montoneras pierolistas y caceristas, que luchaban entre sí. El 17 de marzo de 1895, Piérola entró en Lima con su gente por la Portada de Cocharcas. Durante varios días se prolongó la lucha en la capital, a pesar de que los caceristas habían sido forzados a retroceder al Palacio de Gobierno. Se calcula que murieron alrededor de mil personas, cuyos cadáveres, al no poderse enterrar, no sólo despedían un hedor insoportable, sino que también amenazaban a la ciudad con una epidemia. Frente a esta situación, el cuerpo diplomático se reunió y logró una tregua de 24 horas entre los dos bandos para sepultar los cuerpos. La paz fue prorrogada y Cáceres tuvo que renunciar. Con la victoria de Piérola se ponía fin al período que los historiadores han denominado Segundo Militarismo.

Finalizada la guerra civil, Andrés Avelino Cáceres se dirigió a Buenos Aires, donde permaneció hasta el año 1899; vivió también en París, y fue Ministro Plenipotenciario en Italia (1905-1911) y Alemania (1911-1914). Cuando volvió a su patria en 1915, promovió la elección de José Pardo y Barreda. Como el presidente no correspondió al favor, Cáceres apoyó el movimiento que lo derrocó en 1919. Fue honrado con el título de Mariscal el 10 de noviembre de ese mismo año. Andrés Avelino Cáceres falleció en Lima el 10 de octubre de 1923.

sábado, 7 de octubre de 2017

Vladímir Putin nació el 7 de octubre de 1952


(Leningrado, hoy San Petersburgo, 1952) Político ruso, actual presidente de la Federación Rusa desde 2012, cargo que había ya ejercido en 2 mandatos anteriores (2000-2004 y 2004-2008). Vladímir Putin se licenció en derecho en la Universidad de Leningrado, donde fue alumno del que sería alcalde de la ciudad, Anatoli Sobchak.

En 1975 comenzó su vida profesional en la dirección de la inteligencia exterior del Comité de Seguridad del Estado (KGB), en la antigua URSS, donde alcanzó el rango de teniente general. Según su currículum, trabajó en Alemania durante la década de los 70, pero también se ha especulado, después de ser nombrado jefe del Servicio Federal de Seguridad (SFS), que pertenecía a los servicios de disidencia interna, el Quinto Directorio del KGB.



A su vuelta de Alemania, Vladímir Putin se instaló de nuevo en Leningrado, donde ocupó el cargo de vicerrector adjunto de relaciones internacionales de la Universidad de esta ciudad. Después de la caída del Muro de Berlín y el desmoronamiento de la URSS, Vladímir Putin empezó a ocuparse de temas de política municipal en su ciudad natal, en el periodo en el que era alcalde de Leningrado Anatoli Sobchak, considerado muy liberal y con una enorme popularidad entonces.

En 1990 fue asesor del Presidente del Consejo Municipal de Leningrado. Inmerso en las tareas municipales, Vladímir Putin entró en relación con Anatoli Chubais, "padre" de las privatizaciones y responsable de la economía rusa. Sobchak y Chubais fueron dos personajes muy activos en Rusia desde el colapso de la Unión Soviética, y la introducción de Putin en la política se produjo de la mano de ambos.

Entre 1991 y 1996 ocupó la presidencia del Comité para las Relaciones Internacionales del Ayuntamiento de San Petersburgo, cargo que compartió a partir de 1994 con el de primer vicepresidente del Gobierno de esta ciudad (vicealcalde). En 1995 dirigió la campaña electoral del partido de carácter regional Nuestra Casa Rusia, que lideraba el ex primer ministro Viktor Chernomirdin. También dirigió la campaña para la reelección a la alcaldía de San Petersburgo de Anatoli Sobchak, pero dimitió de su cargo tras la derrota en las urnas de este último.

Después de la dimisión, Vladímir Putin se trasladó a Moscú, donde ocupó en los siguientes años cargos cercanos al presidente Boris Yeltsin. En pocos meses fue nombrado vicedirector del Servicio Administrativo y Técnico del Presidente de la Federación Rusa, puesto que ocupó durante 1996 y 1997; jefe de la Dirección General de Inspecciones del Presidente y vicejefe del Gabinete de la Presidencia en 1997 y 1998. En ese mismo año ascendió a primer vicejefe de la Presidencia.



En julio de 1998 fue nombrado director del Servicio Federal de Seguridad (SFS), la más importante de las cuatro ramas en que se dividió el KGB y heredera de las funciones de policía política. A partir de marzo de 1999 Putin compartió este cargo con el de secretario del Consejo de Seguridad.

El 9 de agosto de 1999 Boris Yeltsin, presidente de la Federación de Rusia desde su fundación en 1991, nombró a Putin primer ministro (presidente del gobierno) en sustitución de Serguéi Stephasin, que había accedido al cargo hacía sólo tres meses. Putin fue el tercer primer ministro consecutivo de la Federación Rusa que perteneció a los servicios secretos, después de Yevgueni Primakov, jefe del servicio de espionaje exterior. Serguéi Stephasin y Putin eran prácticamente copias exactas: miembros del KGB y jefes del posterior SFS, los dos son de San Petersburgo y casi de la misma edad (46 y 47 años respectivamente).

Vladimir Putin estaba considerado un incondicional del presidente ruso; su lealtad hacia Yeltsin era absoluta. Era uno de los nueve personajes del Kremlin que integraban la llamada "Familia", en referencia al círculo cercano a Yeltsin, que incluía a la mujer del presidente y a su hija, al jefe de la administración presidencial Alexander Voloshin, al ex periodista Valentin Yumashev, al portavoz del Kremlin Dmitri Yakushkin, a Anatoli Chubais, y a los financieros Boris Berezovsky y Roman Ambramovich. A Putin se le describía como un hombre duro, de carácter dictatorial, que le haría proclamar sin escrúpulos el estado de excepción por el conflicto en el Cáucaso.

Yeltsin confió en él como el único capaz de hacer frente a la coalición electoral formada el 4 de agosto de 1999 por Nuestra Patria, del alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, y el grupo regional Toda Rusia, dirigido por el presidente de Tatarstán, Saimilev, y por el nuevo gobernador de San Petersburgo, Yakólev. Este bloque electoral se presentó a las elecciones legislativas de diciembre de 1999 con el ex primer ministro Primakov liderando la coalición, en un momento en que gozaba de gran popularidad y sus posibilidades de ganar eran reales.

Putin se perfilaba pues como el hombre más indicado para combatir a la coalición Nuestra Patria-Toda Rusia y para eliminar al otro rival electoral de importancia, el partido comunista. Y así fue. El 19 de diciembre de 1999, Putin ganó las elecciones legislativas celebradas en Rusia. Pero el verdadero golpe de mano de este hombre fuerte del Kremlin estaba por venir. El 31 de diciembre de 1999, Boris Yeltsin presentó su dimisión como presidente de Rusia durante el discurso de fin de año a la nación, y Putin, nombrado por el presidente dimisionario Boris Yeltsin como su favorito para la sucesión en el Kremlin, asumió en funciones la jefatura del Estado y las Fuerzas Armadas.


El nuevo presidente de Rusia afirmó ese mismo día ante las cámaras de la televisión rusa lo siguiente: "Hoy se me han asignado las funciones de jefe de Estado. Quiero subrayar que ni por un minuto en el país ha habido ni habrá un vacío de poder y las autoridades cortarán de raíz cualquier intento de quebrantar la legislación y la Constitución de Rusia". En marzo de 2000 legitimó su poder en las urnas y en 2004 logró la reelección. Tras el periodo presidencial de Dmitri Medvédev (2008-2012), estrecho colaborador suyo, Putin fue reelegido para un tercer mandato (2012-2018).

Vladímir Putin ha sido reacio a mostrarse en público y a conceder entrevistas, lo que, unido a su pasado como espía de la KGB, hace que se conozca poco sobre él. Con dosis en gran parte contradictorias de defensa de la democracia y las libertades, autoritarismo evidente, apoyo a la economía de mercado y a la economía dirigida y exaltación de los valores nacionalistas y militares, el presidente ruso ha logrado mantener su popularidad a lo largo de sus sucesivos mandatos entre gran parte de la población.

Foto: AFP

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Montesinos fue condenado a 20 años de cárcel por vender armas a las FARC


Vladimiro Montesinos fue condenado a 20 años de prisión por la venta de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el 21 de septiembre de 2006. 

El ex asesor del condenado ex presidente Alberto Fujimori, fue sentenciado por ser el autor del caso de contrabando de 10.000 fusiles AK-47 procedentes de Jordania  y desviados a los subversivos de las FARC en 1999.


Vladimiro Montesinos coordinó, junto con militares y otros implicados, el envío de las armas a los subversivos colombianos. Estos recibieron los fusiles AK-47, calibre 7,62 milímetros, en cajas que fueron arrojadas desde un avión que sobrevoló las zonas de los departamentos de Vichada, Guainía y Vaupés.

En agosto del 2000, Alberto Fujimori dio a conocer el “Plan Siberia”, mediante el cual afirmaba que su gobierno descubrió el envío ilegal de las armas a las FARC. Sin embargo, el proceso judicial demostró que este plan, presentado incluso en una conferencia de prensa, fue una farsa y solo pretendía ocultar el envío por parte del ‘Doc’.

La condena contra Vladimiro Montesinos, a cargo de la Primera Sala Anticorrupción, acusa los delitos contra la seguridad  nacional, suministro ilegal de armas y asociación ilícita para delinquir.  Otros nueve implicados recibieron condenas entre 15 y 4 años, incluido el paracaidista Santos Cenepo.

Esta es una de las sentencias más altas impuesta al ‘Doc’, sin contar la de 25 años que recibió por la autoría mediata de los crímenes cometidos por el grupo Colina en las matanzas de Barrios Altos, El Santa y el asesinato del periodista Pedro Yauri.

José de San Martín inaugura el Congreso peruano el 20 de septiembre de 1822


El Congreso Constituyente del Perú de 1822 fue la primera institución política elegida democráticamente en el Perú. Sus miembros, llamados diputados, fueron designados en elecciones populares convocadas por el Libertador José de San Martín, quien ejercía entonces el poder como Protector del Perú. 

La labor principal de esta asamblea fue dar a la República del Perú su primera constitución política, que fue la Constitución liberal de 1823. Además, ante el retiro de San Martín, entregó el Poder Ejecutivo a tres de sus miembros, que conformaron un cuerpo colegiado denominado la Suprema Junta Gubernativa y cuya cabeza era el general José de la Mar. Posteriormente, ratificó de manera sucesiva a los primeros Presidentes de la República del Perú: José de la Riva Agüero y José Bernardo de Tagle (más conocido como el Marqués de Torre Tagle).



Historia

Luego de la proclamación de la independencia del Perú, en la antigua capital del Virreinato del Perú, Lima, el 28 de julio de 1821, el general José de San Martín asumió el mando político militar de los departamentos libres del Perú, bajo el título de Protector (con el permiso peruano), según el decreto del 3 de agosto de 1821.

San Martín fue quien dio al estado peruano su primera bandera, su himno, su moneda, así como su administración primigenia y sus primeras instituciones públicas. Pero faltaba dar una Constitución Política y mientras tanto, impuso un Reglamento provisorio, reemplazado después por un Estatuto.

El 27 de diciembre de 1821, San Martín convocó por primera vez a la ciudadanía con el fin que eligiera libremente un congreso constituyente mediante el Decreto Nº 146, con la misión de establecer la forma de gobierno que en adelante regiría al Perú, así como una Constitución Política adecuada. Dicho dispositivo ordenaba para el 1 de mayo de 1822 la instalación del congreso, pero tuvo que retrasarse la fecha al 27 de abril por no haberse redactado a tiempo el reglamento de elecciones.

El congreso se instaló finalmente el viernes 20 de septiembre de 1822 y se compuso de 79 diputados elegidos y 38 suplentes para las provincias ocupadas por los realistas. Entre sus miembros se contaban los más destacados miembros del clero, el foro, las letras y las ciencias. Ante este Congreso, San Martín renunció al protectorado y se alistó para abandonar el Perú.

Para las juntas preparatorias, se eligió presidente a Toribio Rodríguez de Mendoza, quien había educado en la filosofía de Ilustración a la generación de la Independencia siendo rector del Convictorio de San Carlos. Mucho de sus antiguos discípulos figuraban ahora como diputados.


Como Presidente del Congreso fue elegido el diputado por Arequipa Francisco Xavier de Luna Pizarro, y secretarios José Faustino Sánchez Carrión —autor de las famosas cartas de «El Solitario de Sayán», en las que abogaba por la república federal como forma de gobierno— y Francisco Javier Mariátegui, también de tendencia liberal.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

La orden de captura contra Alberto Fujimori se dictó el 13 de septiembre de 2001


La Corte Suprema de Justicia dictó el 13 de septiembre de 2001 orden de captura nacional e internacional contra el ex presidente Alberto Fujimori por delitos de homicidio calificado, lesiones graves y desaparición forzada de personas, informó el vocal de la Corte José Lecaros. El mandato de detención fue transmitido a la Policía Nacional peruana y a la Policia Internacional (Interpol) por delitos relacionados con las matanzas de la Cantuta y Barrios Altos, en las que murieron 25 personas. 



Alberto Fujimori, fundador de la agrupación Cambio 90, ganó las elecciones presidenciales de 1990, derrotando al escritor Mario Vargas Llosa. Puso en marcha un duro plan de ajuste para paliar la grave situación económica. El 5 de abril de 1992, con el apoyo del ejército, encabezó un autogolpe y disolvió el parlamento. Después de sofocar un intento de contragolpe protagonizado por varios militares (13 de noviembre), convocó unas elecciones (6 de diciembre de 1992) para un denominado Congreso Constituyente Democrático, que fueron boicoteadas por los partidos tradicionales de país. La victoria en ellas de la agrupación Nueva Mayoría-Cambio 90 permitió a Fujimori legitimar su golpe de estado y elaborar una nueva constitución acorde con su política. En los comicios de 1995 resultó reelegido por mayoría absoluta. Bajo su segundo mandato el país experimentó un crecimiento económico notable, aunque tuvo que afrontar episodios como el secuestro y la posterior liberación de rehenes en la embajada japonesa en Lima (diciembre 1996-abril 1997). En el año 2000 volvió a ser elegido, pero las denuncias de corrupción forzaron su dimisión en noviembre del mismo año.

Descendiente de emigrantes japoneses, Alberto Fujimori nació en Lima el 28 de julio de 1938. Estudió en el colegio Nuestra Señora de la Merced y en la Gran Unidad Escolar Alfonso Ugarte de Lima. En 1957 ingresó a la Universidad Nacional Agraria de La Molina. En 1984 fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias de dicha universidad, de la cual poco después fue elegido rector.

A comienzos de 1990 llegaba a su fin el gobierno de Alan García Pérez, que se caracterizó por una grave crisis económica, el incremento de la violencia terrorista y el descrédito de las fuerzas políticas. Para ese año, el número de candidatos fue excesivo y el tipo de contienda electoral fue muy agresiva. En la campaña se enfrentaron en primera y segunda vuelta el prestigioso literato Mario Vargas Llosa, por el Frente Democrático, y el hasta entonces desconocido ingeniero Alberto Fujimori como cabeza de Cambio 90, formación política que Fujimori había fundado en 1989. La feroz operación de desprestigio desatada contra el candidato opositor y las promesas electorales que Fujimori reiteraba en su lema electoral ("honradez, tecnología y trabajo"), favorecieron a este último, que salió vencedor en las elecciones generales de 1990.

Sin plan de gobierno y bajo denuncias de evasión de impuestos y sospechas de su nacionalidad japonesa, el nuevo presidente juramentó el cargo por un período de cinco años el 28 de julio de 1990. Una de las primeras medidas adoptadas por su gobierno fue la realización de un fuerte ajuste económico que durante toda su campaña electoral había prometido evitar. Tras una premeditada campaña de desprestigio contra el Poder Judicial y el Congreso, al cual se acusaba de generar ingobernabilidad y entorpecer las medidas necesarias para organizar el Estado, Alberto Fujimori y las Fuerzas Armadas dieron el 5 de abril de 1992 un golpe de estado que abolió la Constitución de 1979, cerró el Congreso e intervino el Palacio de Justicia. El golpe se había inspirado en el llamado "Plan Verde", documento elaborado en 1988 por un grupo de militares descontentos con el gobierno de García.

La población, ilusionada con el "Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional", como se le denominó, y ante la creciente amenaza de los grupos terroristas Sendero Luminoso (SL) y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), apoyó en su gran mayoría la medida. Tras no muchas protestas, la OEA aceptó rápidamente la situación y no puso mayores objeciones al nuevo régimen. Se conformó entonces el denominado Congreso Constituyente Democrático (CCD), el cual elaboró la Constitución de 1993, que permitía la reelección presidencial inmediata, a diferencia de la 1979, que la prohibía.



La captura del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán Reynoso, en septiembre de 1992, producto de la paciente labor del Grupo Especial de Inteligencia (GEIN) de la policía, que venía trabajando al mando del coronel Benedicto Jiménez desde 1988, significó el inicio del derrumbe de este grupo subversivo, lo cual fue aprovechado por el gobierno de Fujimori con fines electorales. Poco después, en noviembre de 1992, fue abortado un intento de golpe protagonizado por un grupo de militares liderados por el general Enrique Salinas Sedó, que buscaban restablecer la institucionalidad democrática. Al enterarse del hecho, y como acto premonitorio, Fujimori se dirigió en compañía de su familia a la embajada del Japón en Lima.

Transcurridos los primeros cinco años de gobierno, el Perú registraba excelentes índices de crecimiento económico, una mayor confianza en la viabilidad política y un mayor respeto por las instituciones públicas. En este contexto favorable, Fujimori resultó vencedor en las elecciones presidenciales realizadas en 1995, tras derrotar al ex-secretario general de la ONU Javier Pérez de Cuéllar, que se presentó a los comicios electorales como cabeza de Unión por el Perú. La mayoría parlamentaria oficialista aprobó la ley 26657, denominada "Ley de Interpretación Auténtica", que pretendía justificar la postulación de Alberto Fujimori a un tercer período presidencial. Es decir, se interpretaba el segundo gobierno de Fujimori (1995-2000) como si fuera el primero, basándose en la no retroactividad de las leyes.

Uno de los acontecimientos más importantes que tuvieron lugar durante el segundo gobierno fujimorista fue la toma de la residencia del embajador japonés por parte de un comando del MRTA liderado por Néstor Cerpa Cartolini e integrado por 14 subversivos (entre ellos 2 mujeres), en diciembre de 1996. La gran mayoría de los rehenes fueron liberados en los días siguientes, con lo que quedaron 172 personas secuestradas. Cuatro meses después, y tras extensas negociaciones, un comando del ejército liberó a los rehenes, en una operación que dejó como saldo la muerte de un rehén, la de dos militares y todos los subversivos.

Posteriormente, en junio de 1997, tres magistrados del Tribunal Constitucional (Delia Revoredo, Manuel Aguirre Roca y Guillermo Rey Terry) que habían declarado inconstitucional la "Ley de interpretación Auténtica", fueron arbitrariamente destituidos por la mayoría oficialista del Congreso. En los años siguientes, la crisis económica, el marcado acento autoritario del presidente y los cada vez más sonados casos de corrupción en el gobierno terminaron por minar la credibilidad y popularidad de Fujimori.

En el año 2000 Fujimori logró ser reelegido, pero esta tercera elección presidencial fue duramente criticada dentro y fuera del Perú por las fundamentadas denuncias de fraude. La situación se agravó con el descubrimiento de las corruptelas de su mano derecha, Vladimiro Montesinos. El vídeo en el que se observaba con nitidez cómo Montesinos (asesor del presidente y jefe de los servicios secretos) sobornaba al congresista opositor Alberto Kouri recorrió las cadenas de televisión de todo el mundo. Sobre el que había sido durante años hombre de confianza del presidente recayeron acusaciones de blanqueo de dinero, narcotráfico, contrabando de armas y asesinato. Montesinos huyó del país, y la tormenta política acabó provocando la dimisión del propio Fujimori, la detención por corrupción de gran parte de sus ministros y personalidades de su entorno, y el autoexilio de Fujimori en Japón (noviembre de 2000).


En 2001, después de la captura de Montesinos, las autoridades judiciales acusaron a Fujimori de cargos de corrupción, violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad. Tras varios pedidos de extradición por parte del gobierno peruano a su homólogo japonés (que fueron denegados), en noviembre de 2005 Fujimori llegó de forma inesperada a Santiago de Chile, donde fue detenido y puesto en libertad condicional bajo fianza seis meses más tarde.

En septiembre de 2007 la Corte Suprema de Chile aprobó su extradición a Perú, donde la Justicia inició de inmediato el primer proceso en su contra. El 7 de abril de 2009 el Tribunal Supremo de Perú condenó a Fujimori a veinticinco años de prisión, al hallarlo responsable directo del asesinato de veinticinco personas y de dos secuestros, crímenes perpetrados durante su primer mandato presidencial. Otro juicio, celebrado sumariamente en 3 días a fines de septiembre de 2009, encontró a Fujimori culpable de los delitos de espionaje telefónico, compra de medios de comunicación y sobornos a parlamentarios, por los que se le condenó a otros seis años de prisión.

domingo, 10 de septiembre de 2017

El 11 de septiembre de 1971 muere Nikita Kruschev, dirigente soviético


(Nikita Serguéievich Jrushov, Jruschev o Kruschev; Kalinovka, Kursk, Rusia, 1894 - Moscú, 1971) Dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Procedente de una familia minera, participó en la Revolución bolchevique (1917) y luchó en el Ejército Rojo durante la Guerra Civil que le siguió (1918-20). Luego hizo carrera política en el Partido Comunista de Ucrania, hasta llegar a ser primer secretario de la región de Moscú (1935-38) y de la República de Ucrania (1938-49).



Desde este último cargo se esforzó por reducir el nacionalismo ucraniano; organizó la anexión de los territorios ganados por Ucrania en virtud del reparto de Polonia entre la Alemania nazi y la Unión Soviética; y dirigió la resistencia contra la invasión alemana en el curso de la Segunda Guerra Mundial (se distinguió especialmente en la batalla de Stalingrado). Sobrevivió a todas las purgas de la época, haciendo gala de un gran celo estalinista. En 1949 regresó a Moscú, donde empezó a destacar como especialista en cuestiones agrícolas en el Comité Central.

Al morir Stalin en 1953, Kruschev fue elegido primer secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética, compartiendo el poder con una dirección colegiada del Presídium del partido. Paulatinamente, Kruschev se erigió en líder de una corriente renovadora, dispuesta a romper con el pasado estalinista: primero se deshizo del ministro del Interior Beria, que representaba la pervivencia del estalinismo; la mala marcha de la economía le permitió apartar también a su rival, el primer ministro Malenkov (1955); la dimisión del nuevo primer ministro, Bulganin, en 1958, permitió por fin a Kruschev concentrar personalmente la dirección del Estado y del partido.

En 1956 defendió ante el XX Congreso del Partido un informe en el que denunciaba los crímenes y errores de la época de Stalin, el culto a la personalidad y el dogmatismo ideológico. Un año después eran expulsados del Comité Central los dirigentes más significativos de la etapa anterior, en medio de un proceso general de desestalinización. Y en 1961 hizo que el XXII Congreso del Partido condenara oficialmente a Stalin.

Kruschev orientó la política soviética en un sentido liberalizador, pero manteniéndose dentro de la ortodoxia comunista y de la dictadura de partido único. Así, aunque impulsó la reconciliación con la Yugoslavia de Tito, no dudó en intervenir militarmente para aplastar la revuelta anticomunista de Hungría (1956) y rompió con la China de Mao (1961). Aunque acuñó la doctrina de la «coexistencia pacífica» con el bloque occidental, las relaciones con Estados Unidos incluso empeoraron, a raíz de la construcción del Muro de Berlín (1961) y del intento de instalar misiles en Cuba (1962).


Bajo su mandato, la URSS obtuvo logros significativos en la carrera espacial (lanzamiento del primer satélite en 1957 y primer vuelo espacial tripulado en 1961) y en la carrera de armamentos; pero fracasó en su intento de llevar la rivalidad entre las superpotencias al terreno económico. Lanzó planes orientados a revitalizar la economía soviética para alcanzar a Estados Unidos: descentralizó la planificación aumentando la autonomía de regiones y empresas, impulsó la colonización de tierras vírgenes en Siberia, fomentó la investigación científica, prestó mayor atención a la agricultura y la industria ligera, dio prioridad al abastecimiento de bienes de consumo.

Fueron precisamente sus fracasos en materia económica (los malos resultados agrícolas obligaron a la importación masiva de cereales) los que, unidos al aislamiento exterior, debilitaron a Kruschev y permitieron que se fraguara una conspiración para apartarle del poder. Las reformas que había iniciado para aligerar la burocracia le habían hecho impopular en el partido y en la Administración. En 1964 fue forzado a dimitir, sucediéndole al frente del partido uno de sus más estrechos colaboradores, Leonid Brezhnev.